¿Qué hacen los súper productivos diferente?

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A pesar de lo que muchos de nosotros creemos, la productividad no trata sobre hacer menos tareas; por el contrario, tiene que ver con la priorización de actividades y consumo eficiente de tu tiempo.

Hace unos días tuve una reunión con mis clientes y coachees más productivos y exitosos. Conversamos sobre la forma en la que ellos realizaban su trabajo, organizaban su tiempo y alcanzaban sus resultados.

Durante esa reunión les hice la siguiente pregunta: Si todas las personas contamos con la misma cantidad de tiempo, ¿qué hacen de diferente ustedes?

En este artículo les compartiré de forma detallada las 4 respuestas más destacadas y recurrentes que recibí en esta reunión:

  1. Aprende a cambiar tus hábitos.
  2. Lee tus reportes, correos o presentaciones más importantes en voz alta.
  3. Aprende a decir que no.
  4. Evita usar el mouse.
Un PAD o profesional de alto desempeño, entiende de productividad de forma técnica, y aprovecha su tiempo de forma eficiente. Para que de esta manera sus resultados sean siempre excepcionales.

Puedes saber más de los PADs desde aquí.


Aprende a cambiar tus hábitos

Antes de hablar de cambiar nuestros hábitos debemos entender bien qué son y cómo se forman. Son herramientas que utiliza nuestro cerebro para ahorrar energía. Ya que el establecer una rutina automatizada le permite esforzarse menos. Este «casi instinto» es una gran ventaja para nosotros. Porque nos permite tener una mente eficiente. En vez de esforzarnos en cuestiones básicas y de poco impacto, nos enfocamos en las complejas y relevantes para nuestra vida.

Un hábito se forma en un bucle de tres pasos:

  1. La señal: Es el trigger o detonante que informa a nuestro cerebro que es momento de encender el piloto automático y seleccionar qué hábito usar.
  2. La rutina: Es el hábito en sí, la receta o protocolo a seguir. Pudiendo ser mental, física o emocional.
  3. La recompensa: Es lo que ayuda a nuestro cerebro a decidir si vale la pena o no repetir este bucle en el futuro.

Y para cambiarlos existe una regla de oro:

  • Identificar el bucle de ese hábito: señal o desencadenante, receta o protocolo, y por último, la recompensa que se genera.
  • Crea un nuevo buble con la misma señal y recompensa.
  • Solo cambia la receta o protocolo.
Recuerda que un hábito solo se cambia con otro hábito. Profundiza este tema en nuestro artículo: La importancia de entender nuestros hábitos.
Un ejemplo sencillo: si quieres empezar a leer al despertarte e identificas que tu primera acción es revisar tu celular, pues lo que tienes que hacer es todos los días colocar el libro que quieres leer encima del celular y así te fuerzas usar el hábito que ya tienes de revisar el celular forzándolo a cambiar por el de leer el libro.

Lee tus reportes, correos o presentaciones más importantes en voz alta

Es importante entender que todos nosotros usamos mucho la redacción para desempeñar nuestro trabajo. Sea redactando correos, conversando, diseñando presentaciones o reportes.

Este consejo es muy curioso ya que al empezar a leer en voz alta todo tu trabajo más importante, invertirás más tiempo. Entonces, ¿cómo esto te puede volver más productivo?

Pues la respuesta es simple: redactar de forma pulcra, concreta y fluida hará que te comuniques de forma más efectiva y te evitará problemas en el futuro.

Recuerda que por cada segundo que inviertas en redacción se convertirá en un ahorro de una hora al evitar solucionar problemas futuros. O sea, es más rentable comunicarse correctamente, porque así eliminas problemas que te consuman el tiempo en el futuro.

Además, leer en voz alta te ayuda a tener más precisión e identificar partes que no generen valor o que sean redundantes.

Si cuando lees en voz alta tu trabajo, algo no te suena bien, tampoco le sonará bien al que lo recibirá.

Aprende a decir que no

Se nos hace dificil decir que no ya que es algo que tiene que ver con nuestros ancestros. Hace millones de años todos necesitaban pertenecer a un grupo para estar más seguros y el que constantemente decía que no a las peticiones del grupo, era exiliado y probablemente moría. Eso se ha quedado en nuestro ADN.

Si no sabes decir que no a lo que no te compete, pues se verá afectada tu carga laboral, el enfoque en tus prioridades y el equilibrio en tu vida personal. Lo cuál no es para nada el camino de un PAD o Profesional de alto desempeño.

Entonces, para aprender a decir que NO de forma categórica y productiva puedes usar la metodología DOC:

  1. D | Distracciones de las prioridades.
  2. O | Objetivos relacionados.
  3. C | Consideración de ventajas.

Empieza así:

  1. Distracción de las prioridades. Aquí lo importante es discernir si la nueva tarea o proyecto te va a alejar de tus prioridades o las de tu oficina. Si te das cuenta de que en realidad sí te alejan, pues es momento de rechazarla y argumentar que esa actividad no está alineada con tus prioridades en este momento o no es tu responsabilidad. Caso contrario la aceptas.
  2. Objetivos relacionados. Identifica si esa nueva tarea o proyecto te va a ayudar con alguno de tus OKR (Objectives & Key Results), si no sabes que son OKR lee el artículo: ¿Qué es realmente OKR?. En caso identifiques que sí hay alguna relación, sería bueno aceptarla. Pero si no te ayuda con tus objetivos, es momento de decir que NO.
  3. Consideración de ventajas. Si la tarea o proyecto nuevo no se alinea con tus prioridades ni con algún OKR vas a tener que preguntarte:
    • ¿Vas a asumir nuevas responsabilidades? Sí, acepta. No, rechaza.
    • ¿Te va a permitir demostrar tus nuevas habilidades? Sí, acepta. No, rechaza.
    • ¿Alguien importante te va a deber un favor al menos? Sí, acepta. No, rechaza.

Si quieres profundizar en la metodología DOC y aprender de forma contundente a decir que No lee nuestro artículo: Aprende a decir NO con la metodología DOC.


Evita usar el mouse

¿Qué culpa tiene el pobre ratoncito 🐭?

Pues en realidad según Brainscape, empresa que hizo un estudio sobre la productividad en los espacios de trabajo, descubrió que perdemos en promedio 2 segundos por minuto al usar el mouse en nuestro trabajo diario.

¿Solo 2 segundos? No es nada.

Bueno, les comento que esto significa al año apróximadamente 10 días laborales completos que podrías empezar ahorrar si aprendes a usar los atajos de teclado o shortcuts y dejas de usar tanto el mouse.

Parece algo dificil memorizar tanto, pero si tu trabajo es recurrente, los aprenderás en menos de un mes y a partir de ahí te convertirás en un teclado lover ⌨️❤️.
Ten mucho cuidado ya que los shortcuts son diferentes dependiendo el idioma de tu teclado y tu sistema operativo.

Aquí te dejo algunas páginas donde encontrás los atajos más comunes para que empieces de una vez:

  1. Atajos para Windows.
  2. Atajos para excel, sin importar el sistema operativo.
  3. Atajos para Gmail y Gmail Business.
  4. Atajos para Whatsapp Web.
  5. Atajos para Google Chrome.

Y si quieres llevarlo a otro nivel y convertirte en alguien súper productivo puedes investigar sobre los gestos en tu laptop y celular. Y estarás listo para ser un verdadero PAD o Profesional de alto desempeño.


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